Friday, September 28, 2007

UDC BITACORA


Presentaron Posthumano, despiadada visión del hombre contemporáneo

* Mauricio Bares, su autor, estuvo presente en la Universidad de las Californias

Como parte de las actividades que la Universidad de las Californias ofrece a sus alumnos se presentó el libro Posthumano, del escritor mexicano Mauricio Bares, quien visitó las instalaciones de la UDC en un esfuerzo conjunto con el Centro Cultural Tijuana.

La presentación corrió a cargo de Rafael Saavedra, quien es catedrático de la Universidad de las Californias e hizo una breve reseña del contenido del libro escrito por Bares.

Se trata de un libro que reúne ensayos del autor en torno a la condición del hombre contemporáneo y de él escribe Heriberto Yépez en la contraportada del libro: “¡Piedad para el pedazo de carne!, insistía Deleuze. Sin embargo, la ciencia ficción vuelta cirugía plástica o rave (‘la primera ceremonia posthumana’, afirma Bares) vuelven improbable cualquier piedad con la nueva máquina de carne. Somos ya el simulacro cuyo original es una muñeca pornográfica. A partir de ahora estamos condenados a ser por siempre el penúltimo capítulo de un libro sobre lo bizarro posthumano. Al terminar de leer el libro de Bares, queda la impresión de que el monstruo resucitará al final-final de la película y ese monstruo seremos nosotros”.

Analizando los sutiles cambios sufridos en nuestra cotidianidad, y rastreando sus orígenes y consecuencias, Posthumano trata de responder si el hombre ha dejado de ser la medida de todas las cosas. Con una óptica despiadada, el autor revisa nociones como cuerpo, carne y canibalismo, la belleza anatómica y la cirugía estética, niñez y pornografía. Como ensayo, su labor no es la de establecer conclusiones, sino atisbar, especular y arriesgar. Su fin no es delimitar, desginar o cerrar, sino abrir, multiplicar, entrecruzar.

Con sutil pluma Mauricio Bares nos enreda en un discurso cuya treta central es desmantelar todo discurso que se erija en torno al hombre, como modelo, como ilusión y como esperanza, al grito utópico y descentrado del poeta que ve, en la lejanía, nuevas formas de hombres aproximándose. Libro que augura un nuevo tiempo en el pensar, más allá de la rigidez conceptual a la que hemos estado acostumbrados hasta el día de hoy.

Los estudiantes tuvieron la oportunidad de conversar con Mauricio Bares, quien es fundador y director de la editorial Nitro/Press. Autor de El otro nombre de la Rosa (relatos, 1992), de la novela Streamline 98 (Nitro/Press, 1997), del volumen de cuentos Sobredosis (Nitro/Press, 2002), del libro de crónicas Ya no quiero ser mexicano (Editorial Nula, 2007), y coautor del libro de relatos Me ves y sufres (Nitro/Press, 2003).

Mauricio Bares nació en la Ciudad de México y ha residido en Ámsterdam y Londres. Ha colaborado en suplementos culturales como El Ángel del periódico Reforma y en de La Opinión de Los Ángeles. Realizó una polémica entrevista al escritor Guillermo Cabrera Infante en 1992 y ha traducido relatos de John Fante y Hubert Selby Jr., entre otros. Fue cofundador del periódico A Sangre Fría (1993-95).

Ha sido jurado en concursos nacionales y binacionales de novela y ensayo. Con la novela inédita Anónimo, resultó finalista en el concurso Herralde de novela en 2005. Posthumano (Almadía, 2007) obtuvo menciones honoríficas en los concursos Abigael Bohórquez (2003) y Anagrama de Ensayo (2006). Posthumano se presentó en el Centro de Arte Moderno y en el Museo Reina Sofía (Madrid), en la Librería La Central (Barcelona) y en la Fundación Torrente Ballester (Santiago de Compostela).



El Ghetto de Varsovia visto desde dentro
* La Universidad de las Californias presenta histórica exposición fotográfica, hasta el 2 de octubre

Uno de los capítulos más escalofriantes en la historia de la humanidad, sin duda alguna, sucedió en 1941, cuando la comunidad judía fue perseguida y prácticamente eliminada por el Ejército alemán. Durante el mes de septiembre de ese mismo año, un soldado alemán pasó su cumpleaños dentro del Ghetto de Varsovia, en ese lugar logró captar con la lente de su cámara un total de 149 imágenes que nunca fueron mostradas.

Fue hasta 1987 que Heinz Jöst entregó esas fotografías al Museo del Holocausto, y ahora, 20 años después, 84 placas de esa colección se encuentran montadas en una exposición en la explanada central de la Universidad de las Californias (UDC), gracias a un esfuerzo conjunto con la agrupación Tribuna Israelita, representante de la comunidad judía en México.

En el panel de inauguración estuvieron presentes personalidades como el Ing. Antonio Carrillo, Director General de la UDC, Lic. Antonio Carrillo Vílches, Director de UDC plantel Benítez, el Arq. Federico Rosemberg, Presidente de Tribuna Israelita, Renee Dayan, Directora de la misma agrupación y el Lic. Heriberto García García, Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Tijuana.

Esta exposición ha estado expuesta en lugares como el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, la Universidad Anáhuac y el Tec de Monterrey por mencionar algunos. Esta exposición es complementada con pláticas y mesas redondas acerca del racismo y la discriminación y en esta ocasión UDC es sede de esta importante colección fotográfica, la cual estará abierta al público durante 2 semanas, concluyendo la muestra el 2 de octubre próximo con una conferencia con un sobreviviente del Holocausto.

El Ghetto de Varsovia
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Varsovia, la capital de Polonia, contaba con 380,000 judíos, alrededor de un tercio de su población. Era la comunidad judía más grande de Europa.

El 28 de septiembre de 1939 el Ejército alemán invadió Varsovia, iniciando la persecución y exterminio en gran escala de los judíos.

El 15 de noviembre de 1940, tras varios meses de preparación, el ghetto establecido por los alemanes al norte de Varsovia fue cercado. Los 400,000 judíos de Varsovia fueron hacinados en una superficie de alrededor de cuatro kilometros cuadrados, el 2.4 por ciento de la superficie total de la ciudad.

También había refugiados de otras ciudades. Así el ghetto contenía casi medio millón de personas.

Las autoridades alemanas crearon deliberadamente condiciones conducentes a mortalidad masiva por inanición, mediante la drástica restricción de suministro de alimentos y las epidemias resultantes de intolerables condiciones de salubridad (con 120,000 personas por kilómetro cuadrado). Los judíos del ghetto hicieron tremendos esfuerzos para protegerse organizando servicios de ayuda mutua, servicios médicos, contrabando de comida y fundando instituciones para cuidar de los huérfanos. Aún así diariamente morían de 100 a 150 personas.

No comments:

Blog Archive